lunes, 24 de septiembre de 2012


   Carta para mi hijo Jorge


Hace exactamente 30 años de aquel 5 de agosto del año 1981, en que por primera vez abrías tus ojos tiernos, a la luz y al destello de un mundo en donde te estaban esperando las caricias infinitas del más   sublime amor maternal, para empezar a sentir en tu pequeña humanidad, el supremo calor de la vida.
Empezaban a brotar de tu entraña, como llanto, lo que no era otra cosa sino los arpegios de un nuevo misterio como lo es el divino regalo de un nacimiento.
Hoy cumples 30 años, querido hijo, y mi corazón de padre  se estremece de ansiedad y hasta de inquietud. Es que existen tantos obstáculos  en nuestro alrededor y a veces, ya no tengo esa oportunidad de acompañar tus pasos para asegurarme que no vaciles o no pises en falso, porque los padres nunca entendemos y menos aceptamos que nuestros hijos ya han crecido y ya están en condiciones de enfrentar aquellos imponderables de la vida.
Llegará el momento que ni ya tendré la fuerza para sostenerme  firme, y sin embargo, escapará todavía  de mi boca, aquellas recomendaciones a veces hasta impertinentes. Que te dirá: Cuídate, vuelves a hora, manejas con cuidado, no abuses….y otras que jamás lo estaré haciendo porque no confíe en ti, ni lo haré porque dude de tu capacidad para comprender y administrar tu vida o la de tu propia familia, sólo es el celo, propio y natural del amor de un padre.
Muchas veces habré sido injusto y me habré equivocado tantas veces, es que debo reconocer que tuve menos oportunidades que tú, gran parte de mi vida, las calles fueron mis escuelas, y mi maestra, las caídas y los tropiezos, pero  contigo estuve, junto con tu madre,  quizás no tenía para darte todo lo que hubiera querido, pero cuántos te dí, el ejemplo de una vida con muchas limitaciones materiales pero en cambio la plenitud de cuanto luché para que tú, tus hermanos y tu hermana  no volvieran a hollar la misma senda por donde quedaron mi sudor y mis lágrimas. Hoy cumples 30 años, y que bien  has aprovechado los años vivido. Eres un ingeniero.. y, no sabes lo orgulloso que me pongo y a veces, hasta caigo en la redundancia de una aparente vanidad cuando te presento a mis amigos. “Mi hijo el ingeniero” Pero no te imaginas hijo querido la inmensa alegría que esta vanidad provoca, me hace sentir tan grande, me hace sentir mucho más importante de lo que soy. Es que, eso es ser papá. Llegará el día  en que ya no tendré nada que enfrentar, ningún desafío, pero cuánto daría para seguir viviendo el tiempo que sea  y seguir siendo  parte de tus logros, de tus éxitos.
Pero la vida tiene límite, y pasan los años y llegan momentos.
Por eso, ella no es simplemente  el paso de los años, es crecer, es construir con valores genuinos, valores humanos  que se aprecian en kilates. A veces, te sentirás  claudicar pero, siempre tendrás la oportunidad para encausar y reorientar tu proa hacia tus verdaderos objetivos favorecidos por tu Juventud, tu voluntad y tu capacidad profesional pero, no olvides, que ningún objetivo será valorable, si no tiene una finalidad, alimentada o sustentada por el amor.
  Hoy cumples 30 años, y yo tu padre te pido, con todo mi corazón y el más profundo amor que te profeso a ti y a tu hermosa familia, que junto a mi, tu madre y tus hermanos, seas siempre como el factor aglutinante, comprensivo, tolerante, solidario que nos  permita construir aquellos que todavía faltan para consolidar la familia que quiero alguna vez sea, mi más rica herencia.

Con un fuerte abrazo, te digo hijo: -Te amo. Tu Padre    


viernes, 14 de septiembre de 2012


Carta para mis hijos       

Queridos hijos e  hija

Esta carta que pienso entregarles en propias manos, no la escribo porque haya barrera alguna que nos separe, sino creyendo que si les reuniera para decirles esto que pienso, más de uno no comprendería el tono de mi voz, y probablemente se enojaría, por eso es que le escribo para que al leerla tengan la oportunidad  de pensar y quizás su lectura  produzca la consecuencia que yo quisiera.
Ustedes  saben  que soy el que más está por la casa. A su mamá le encanta su oficina, y eso mucho me complace, por lo general llega a la tarde cansada y luego de un ligero descanso  le invito un tereré o la caminata de rutina, porque eso le falta,  y luego como todos los días, visita a su mamá, no la estoy reprochando, es una nobleza de su parte que la distingue como una gran hija.
A la vuelta ya empiezan las novelas que ella nunca se las pierde, se la merece. A veces consigo que me haga la cenita que mucho aprecio pero, mi mala costumbre de militar, aunque retirado, hace que sea siempre  tan apresurado y cuando pido una cosa, espero la respuesta inmediata, y si no la consigo, por lo general no protesto sino lo hago yo mismo.
Tampoco me gusta ver las cosas fuera de su lugar y la casa sucia, entonces yo mismo me tomo la iniciativa de hacer la limpieza, y los últimos años ha quedado bajo mi completa responsabilidad bañar al burro de bruno que justificando la inseguridad me lo trajeron y ah, también diariamente debo tirar su kaka que como su instinto así determina, marcando su territorio, no la deposita sólo en un lugar sino se pega el lujo de subir hasta la terraza para cubrir lo que seguramente él cree es parte de su territorio. Allí no termina las cosas. También voy al super de compra y cocino cuando quiero comer algo diferente y que a mi me apetece, y lavo los cubiertos que  ustedes casi siempre lo dejan en el lavadero; a pesar se que últimamente la situación algo ha mejorado desde que su hermana Claudia introdujo una nueva modalidad quizás por la influencia extranjera. A propósito por favor no me dejen más cubiertos sucios en el lavador, cuando ustedes lo tiran sin lavarlos acuérdense que siempre hay alguien de la familia que lo hace. No es que me estoy quejando pero sinceramente no es que me gusta hacer todas estas cosas pero no me dejan alternativa. Antes de retirarme del ejercito yo era un señor coronel, pundonoroso, respetado, daba las órdenes y se cumplía al instante y ese tiempo a veces lo recuerdo con nostalgia, en especial cuando solicito algo y nadie me da piola. No sean ustedes que tanto amo, precisamente quienes me  arranquen mi presilla de coronel de la nación.
Post data: No olviden al levantarse en la mañana de arreglar su cama, nadie sabe si en el futuro habrá  condiciones para contratar una mucama, entonces,  aprendan estas buenas costumbres y, cuando tengan hijos, enséñeles y exíjales que los hagan, porque de los contrario lo harán siempre ustedes . 
 
      Su papá que les quiere mucho

lunes, 10 de septiembre de 2012


Amenazas de Bolivia
Cnel ® Angel Penayo

Cuando escuchamos en los medios de comunicaciones o leemos en la prensa que Bolivia se está armando y que ello constituye una amenaza al Paraguay, me mueve a manifestar mi opinión al respecto.
Las amenazas en primer lugar, se puede evidenciar solamente por las actitudes. Ningún Estado va a declarar o manifestar abiertamente y ni siquiera en forma solapada sus verdaderas intenciones; pero un país como Bolivia con antecedentes de agresión y otros problemas de carácter geopolíticos que son objetos de sus pretendidas reivindicaciones, es lógico que genere recelos, y en especial del país que medio siglo atrás fuera víctima de su agresión.
Pero cualquiera sea el caso, independientemente se lo que hagan los países vecinos, es responsabilidad del Estado paraguayo, preparar a la nación para su defensa. Con frecuencia la escusa es: que el país no está en condiciones  de hacer gasto en las Fuerzas Armadas porque existen otras necesidades de carácter social que debe ser atendidas en forma impostergable. De ese discurso, ya participaron muchos gobernantes y todavía estamos en lo mismo, y pasa el tiempo y los problemas sociales cada día más  se agravan, y la defensa nacional por su parte, en terapia. No existe la intención más allá de los mandos militares, que son quienes sienten las verdaderas necesidades.
La cuestión no es hacer ingente gastos en adquisición de sofisticados armamentos que luego se volverán obsoletos. La visión debe enfocarse primero en una profunda reorganización de las Fuerzas Armadas comenzando en una línea de defensa pasiva en la frontera, lo que básicamente puede significar en otra palabra, la remodelación y repoblación de los destacamentos, haciéndolos en primer lugar, cómodamente habitable para que el personal destacado en esos lugares, no se sienta un miserable y dotarles además, de los medios y recursos para que pueda cumplir su misión.
Luego debe mirarse las escuelas de formación y capacitación: sea la Academia Militar, La Escuela de capitanes y la Escuela de Comando y Estado mayor sin olvidar la Escuela de suboficiales que también deben tener su Centro de capacitación para todas las armas y servicios.
Las armas de apoyo: la aviación, Artillería, Ingeniería y comunicaciones sin olvidar a los servicios, deben tener unidades escuelas sonde deben prepararse y capacitarse para administrar y operar medios de guerra de última generación, estas escuelas podrían estar abierta inclusive para civiles que simpatizan con la defensa militar que una vez instruidos y capacitados, pueden pasar a formar parte de la Reserva.
Las capacitaciones que  por la alta tecnología eventualmente no puedan hacerse en el país, pues, se lo debe buscar en el extranjero.
No se debe olvidar incursionarse en la industria Militar, La dirección de industrias militares si no estoy equivocado hasta la actualidad su capacidad es tan solo para la recarga de vainilla; si algo adelantó, pido disculpa de antemano.  
Finalmente, un ejemplo es para mí en forma muy particular, El estado de  Israel, un país muy pequeño, sin embargo,  hoy día, está a la vanguardia en la fabricación de armas de última generación y que lo convierte no solamente en un país que exporta tecnología militar y que lo vuelve, militarmente respetado.    

lunes, 30 de julio de 2012

La Seguridad nacional como factor de soberanía y desarrollo




Introducción
La seguridad y la Defensa son las dos caras de una misma moneda. En un tiempo en que la dinámica de la geopolítica hace necesario que el Estado, contemple y asigne a sus instituciones de seguridad y de defensa, además de sus misiones constitucionales y tradicionales, otros  roles de carácter secundario pero no menos importante, para asegurar no solamente el empleo racional de sus medios y recursos sino para garantizar el éxito de las operaciones que tengan como propósito obtener los logros  que garanticen al Estado, la consecución de sus fines.

Desarrollo
Para comprender cómo estos dos factores -  Seguridad y Defensa - forman parte esencial de la realidad nacional, es preciso aclarar algunos conceptos fundamentales y, que además deben ir actualizándose, como consecuencia de la propia dinámica geopolítica que se dan ya sea en el ámbito nacional o internacional.
Para que esta comprensión sea posible, haré algunas conceptuaciones terminológicas y filosóficas que puedan dar mayor  claridad, y tratar de evitar las confusiones por las interpretaciones mediáticas  que a menudo se hacen  simplemente por intereses políticos y aún corporativos.
Sin ser profesional del derecho, sin embargo, mi formación académica en un Alto Instituto de Seguridad y de Defensa nacional, me autoriza a emitir algunas apreciaciones, en especial, cuando los gobernantes por falta talvez de asesoramiento o por no asumir plenamente su responsabilidades constitucionales, recurre a lo más simple y menos comprometedor: interpretar o aceptar las interpretaciones literales de los  artículos que dan marco a la misión de las Fuerzas públicas; sin considerar  las amenazas, su naturaleza,   los medios y recursos de un Estado que tiene no solo la responsabilidad sino la obligación de garantizar  a cualquier costo, la seguridad, en un ambiente de nuevos paradigmas que forman parte de las realidades  políticas y sicososiales y que es necesaria para delinear proyectos que puedan dar solución a los complejos problemas  existenciales y la aplicación racional de todos los recursos que permitan enfrentar los obstáculos y las amenazas a los grandes objetivos nacionales, que constituyen intereses legítimos de la nación.

Seguridad Nacional: es el resultado tangible de las acciones que emprende el Estado, empleando sus instituciones, sus medios y sus recursos, con el objetivo de  precautelar y garantizar los intereses que conforman el patrimonio total de la nación.
Defensa Nacional: Acciones o sistema de acciones transversales, ya sean políticas, estratégicas, en todos los campos del quehacer nacional así como las necesarias articulaciones de  las Fuerzas Públicas  o de cualquier otro órgano gubernamental, para garantizar la Seguridad.

De estos dos conceptuaciones, muy personal por cierto, podemos entender; primero: que la seguridad nacional es consecuencia de la defensa nacional y
Segundo: que la defensa nacional son acciones de carácter general y transversal que debe tener alcance hasta donde abarque la expectativa de los que constituyen intereses nacionales que deben ser defendidos.
 Hoy día sin retacear jurisdicción y mucho menos la sincera  valoración de las instituciones que coadyuvan en el esfuerzo nacional;  el ámbito interno, adquiere gran relevancia por lo que puede significar las amenazas y los obstáculos para que el gobierno pueda afianzar sus proyectos y sus planes para alcanzar sus objetivos. Razón que induce a desplegar toda su capacidad para definir la política y la estrategia en el marco de una visión más allá y por encima de intereses corporativos o gremiales y que esté direccionada hacia los fines inalterables de un Estado democrático.
En el ámbito nacional, es preciso considerar analíticamente lo que implica la Seguridad Interna. Dentro de este quehacer existen aspectos que tienen relación directa con la garantía que el Estado  debe ofrecer a la sociedad, al pueblo en general, en relación a su bienestar y que debe entenderse en un aspecto holístico.
Entonces surge la cuestión  de cuántos de sus recursos debe ser empleado para garantizar este Bien; y mi apreciación  particular no es cuántos sino la racionalidad en la aplicación de los  medios y recursos  que sean necesarios.
 .  
Esta Seguridad, de hecho comprende las articulaciones que guarda relación con la creación  de las condiciones fundamentales ya sean económicas o psicosociales  para que la sociedad pueda  encontrar la senda natural por donde debe llevar adelante su desenvolvimiento en el marco de sus propias y legítimas aspiraciones; pero también no es menos cierto que estos requieren procesos complejos y de largo alcance que solamente puede ir haciéndose en etapas hasta alcanzar los objetivos.
 Mientras tanto, los acontecimientos adversos se irán sucediendo y exigirán del gobierno  soluciones inmediatas, y es aquí, donde surgen las necesidades de emprender acciones, que garantice el  orden para  que el gobierno pueda tener la suficiente estabilidad política  para abordar los proyectos que le permita en un plazo mediato, satisfacer al menos una media de las  aspiraciones nacionales.  Volviendo a la seguridad interna, pareciera que los gobiernos que se han sucedido en el Paraguay en los tiempos democráticos, solo entiende por ella, el combate a las organizaciones delictivas que atentan contra las personas y sus bienes y en consecuencia, descarga toda la responsabilidad sobre una institución del Estado que tiene por misión constitucional: la defensa del orden público y el apoyo al Ministerio Público en la investigación de los delitos, hago referencia a la Policía nacional.
Esta institución y sus cuadros, por razones políticas históricas, han buscado su reivindicación por haber estado durante el régimen de la dictadura antes del 89, como órgano dependiente de las FFAA y hoy asume responsabilidades más allá de su propia misión constitucional y permanentemente resulta sobrepasada a pesar de todo el esfuerzo que hace el Estado, para poner apunto su organización y logística.
  Por otro lado y en el mismo contexto, y de ex profeso se debilita sistemáticamente a las FFAA de la nación, pecado capital que cometen los políticos que no tienen las condiciones de liderazgo para entrever el mal que acarrea estas decisiones a la Seguridad Nacional y especialmente a una institución que constituye el último bastión de la soberanía y la libertad de una nación. Y hoy está a la vista, las humillaciones de que somos objetos por los países “hermanos” que empiezan a realizar acuerdos de fortalecimiento de sus Fuerzas Armadas, mientras el Paraguay no tiene otra alternativa que recurrir a organizaciones internacionales poniendo su suerte en manos de otros autores que tienen intereses compartidos y solo podrán resolver nuestros problemas cuando no afecten directamente a los suyos. Por tanto y conforme a lo anterior,  es preciso fundamentalmente que las Fuerzas Armadas recuperen su completa capacidad para cumplir su verdadera misión constitucional. Primero: La defensa de la integridad territorial como acciones que deben propender a la defensa integral de los intereses de la nación que estén localizados en el interior del territorio. Esto se debe entender  no solamente a la protección  del perímetro territorial, sino además el subsuelo, el espacio aéreo y todos los recursos minerales, lacustre, obras de artes y de la cultura que existan dentro del territorio, y también  otros valores tangibles y no tangibles que puedan tener relación con la soberanía; en consecuencia debe aceptarse que a las FFAA les corresponden otros roles secundarios dentro de su capacidad organizacional  operativa y logística que el gobierno puede determinar sin violar la constitución y, cualquiera ley que limite o la restrinja debe ser modificada.
Nuestro país, a diferencia  de otros estados que constituyen el primer mundo,  está supeditado a que tiene  limitaciones en cuanto a sus posibilidades, medios y recursos; en consecuencia debe hacer un aprovechamiento racional de sus instituciones de seguridad, o sea de sus Fuerzas Públicas.
 Probables cursos de acciones para enfrentar el problema de la seguridad interna:

Curso de acción “A”      

Recuperación operacional de las FFAA, y repoblación de las unidades estratégicas y tácticas en el territorio nacional. Asignarles  otros roles que caen dentro del alcance de su  misión constitucional. Derogar los artículos de la Ley 1337 de Seguridad y Defensa, en donde hace referencia al Estado de excepción, como única condición para que las FFAA opere, en e ámbito de Seguridad Interna.
 Habilitar a las FFAA para cumplir misiones tales como: interdicción de los pasos fronterizos, especialmente, en los lugares donde no existen otra presencia de instituciones del Estado. Realizar actividades de acción cívicas en coordinación con las autoridades de otros organismos del Estado. Crear órganos escalonados de inteligencia militar para coadyuvar con la seguridad interna. Crear en los comandos divisionarios y regimentales, direcciones para el mantenimiento del sistema ecológico y medios ambientales, potenciar las unidades de asuntos civiles.
Crear a nivel de divisiones, regimientos y unidades equivalentes, unidades de Policía Militar, con misiones de patrullajes, las interdicciones permanentes y como agente de información.

Curso de acción “B”

Creación y organización de Comandos regionales que puede ser por una ley, de tal manera que cada comando tenga jurisdicción no solamente sobre las unidades de la región, sino también abarque, los destacamentos policiales que están ubicadas en su zona de responsabilidad. Operar con un Estado Mayor Conjunto donde participen comisarios graduados en altos estudios policiales, para el planeamiento conjunto de las actividades operativas y logística del Comando regional.

Curso de acción “C”

Independientemente de restablecer y repoblar las unidades militares y con sus misiones agregadas como en el curso de acción “A”, Establecer la descentralización operativa de la Policía Nacional en una primera fase, que las jefaturas de policía departamentales, pase a depender operativamente del gobierno político departamental. La gobernación deberá apoyar dentro de sus capacidades el esfuerzo logístico de la Policía, manteniéndose ésta, centralizada financiera y administrativamente.
La Policía nacional mantendrá atribuciones tanto administrativas como operativas y la posibilidad de brindar apoyo general o según las necesidades en cualquier punto del territorio.   

lunes, 25 de junio de 2012

Lección importante


           Lección importante

        El juicio político al presidente Fernando Lugo, nos ha dejado una lección     importante, y que me imagino en adelante será tenido en cuenta, especialmente por los políticos que tengan aspiraciones a cargos electivos, y que están sujetos sus desempeños a lo que establece el Artículo 225 de la Constitución Nacional.


También, el proceso, para mí particularmente fue una gran experiencia como ciudadano y, creo que habrá sido lo mismo para mucha gente, que gracias a la tecnología de los medios de comunicaciones, pudimos seguirlo paso a paso, en todo los detalles, y reitero, para mí independientemente de todas sus consecuencias políticas, fue algo atrapante, hasta diría, emocionante.

Pero, a lo que quiero referirme en forma muy especial, es: al comportamiento de las instituciones del Estado, que conforman las Fuerzas Públicas.
En primer lugar debo expresar mi íntima satisfacción, como oficial retirado de las Fuerzas Armadas, por el ejemplar comportamiento de esta institución tan cara a mis sentimientos.
En un momento de crisis institucional en que estaba en juego, nada más y nada menos, que el orden institucional de la república, seguro estoy que no habrá sido fácil para el comandante de las fuerzas militares, asumir una postura  ajustada estrictamente al mandato constitucional; porque solamente en el transcurso de los días, talvez sabremos, los entretelones tanto del palacio de gobierno, como de los despachos de cada comandantes de las fuerzas singulares, en un momento de crisis en que se jugaban muchos intereses, y no solamente políticos.
De hecho todavía existen y seguramente van a seguir existiendo desconfianza ciudadana hacia las Fuerzas Armadas por la sencilla razón, de que los altos estamentos políticos de la nación que rigen políticamente a la institución, todavía  sigue su proceso de maduración democrática pero,  me asiste la certeza de que los miembros actuales de las gloriosas Fuerzas Armadas, constituyen profesionales de un alto sentimiento institucional y patriótico, porque dichas fuerzas están conformadas por jóvenes oficiales que supieron sustraerse y protegerse de las contaminaciones que en otros tiempos y en especial en época de la dictadura plagaron  ignominiosamente los valores morales y espirituales de muchos de sus componentes.

Es hora de que los políticos que están en instancias de decisiones y especialmente quienes conducen los destinos de las Fuerzas Armadas de la Nación, entiendan y comprendan la misión constitucional que corresponde cumplir  a las Fuerzas Armadas en democracia, y que los celos e intereses políticos, no constituyan obstáculos en su profesionalización y que también entiendan que es hora, de construir al menos los cimientos de una Defensa Nacional, en los diversos campos de la realidad nacional y que pueda garantizarnos el respeto y la consideración de otros países del mundo en especial de la región y finalmente podamos sentir el orgullo de llamarnos paraguayos y paraguayas.

Para que este sueño mío y de muchos ciudadanos/as pueda convertirse en realidad, es preciso hacer de inmediato un análisis real y objetivo, de la misión constitucional de las Fuerzas Armadas frente a las actuales amenazas en el ámbito de la seguridad interna considerando: que la seguridad es el reflejo de la defensa y que en este aspecto, las Fuerzas Armadas junto a la Policía Nacional deben dar sus esfuerzos en este ámbito interno; donde radican principalmente los más grandes intereses de la patria, sean ellos tangibles o intangibles;  y,  por ser la Defensa Nacional sistema de acciones que deben responder a la dinámica de las presentes y aún las hipótesis de nuevas amenazas, las Fuerzas Armadas no pueden ser simplemente una organización burocrática cuyo desenvolvimiento operativo tenga que estar dependiendo de una Ley ( la 1337 de Defensa Nacional y Seguridad Interna) que fue sancionada en un momento de fragilidad política del país, con el solo hecho de quitarle protagonismo en el ámbito de la Seguridad Interna y, en una demostración de la dificultad de la aplicación  del artículo de esta Ley que se refiere al empleo de las Fuerzas Armadas estrictamente bajo Estado de Excepción,  en ocasiones cuando las papas calientan, a veces de recurre al Estado de Excepción y otras veces, basta sólo la orden del Comando en Jefe, como en el reciente caso de Curuguaty, y  con lo cual lo que  se consigue es: comprometer y poner al descubierto nuestras  debilidades institucionales.

Las Fuerzas Armadas necesita recuperar su presencia territorial y preparación logística y operativa para cumplir roles que muchos de ellos con un análisis racional se puede ver, no riñe con su misión constitucional.

Y no quiero terminar antes  de expresar  mis sinceras congratulaciones a  la institución policial como componentes de las Fuerzas públicas, por   la brillante actuación que le cupo desempeñar en el cumplimiento de su misión constitucional de orden público, durante las manifestaciones ciudadanas en la plaza mientras  el Juicio político, donde  se pudo observar, un planeamiento previo y una ejecución de gran profesionalismo.


crisis para crecer


                                 Crisis

 “No pretendamos que las cosas cambien, si siempre hacemos lo mismo. La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas o países, porque la crisis trae progresos. La creatividad nace de la angustia, como el día nace de la noche oscura.”
                                                         Albert Einstein    



Este pensamiento de uno de los más grandes filósofos y científicos que conoció la humanidad, sea para que reflexionemos como Nación-Estado.
Después del último acontecimiento –del juicio político- al ahora ex presidente Lugo, es probable que subsistan la incertidumbre en un gran sector de la ciudadanía, por cuanto las amenazas de nuestros vecinos en boicotear y hasta bloquear a nuestro país y, reconociendo que tenemos una gran dependencia económica y, porque han sido “nuestros amigos” y  a nadie le gusta perder a su amigo, especialmente si  había sido “sincero”.  También sabemos que tienen ventajas hasta hoy, por su mejor posicionamiento geo-estratégico y geo-político tanto a nivel continental como a nivel mundial, y si somos un país mediterráneo es porque ellos habían sellado y firmado ese destino; no les guardamos rencor por ello, solamente es a manera de una recordación.
Mucho se habían esforzados ya en el siglo XVII, por que fuéramos  una provincia en el Rio de la Plata, y si  ese no fue nuestro destino, es porque nuestros mayores tuvieron las agallas de luchar por la libertad, y esa fuerza moral que dio nacimiento al Paraguay independiente, constituye hasta hoy  la heredad insobornable y la que debe regir siempre nuestra vida republicana.
El paraguay, en su historia hubo varias crisis consecuencias de grandes guerras y otros infortunios, sin embargo, ninguna de esas crisis hemos aprovechado para intentar cambiar nuestro destino. Seguimos siempre lamentándonos de lo que pudo ser y no fue. Existen las experiencias de otras naciones que tan pronto se apagaron el fuego de sus guerras, o de sus crisis, no quedaron deleitándose en su heroísmo, o  lamentándose de su desgracia  sino comenzaron inmediatamente a reconstruir y haciéndolo mucho mejor.
Esta crisis quizás sea nuestra última oportunidad para empezar a diseñar el país que queremos y poner mano a la obra. Esta es la gran oportunidad para políticos, empresarios y todos quienes tengamos alguna conciencia de que ya no podemos seguir en el vyroreí.
Nuestros gobernantes deben tener la capacidad para tomar las decisiones.
La democracia no puede ser tan permisiva y los responsables de corregir rumbos, no pueden ser tan pusilánime a la hora de decidir.
Es el tiempo de definir el área de interés nacional que nos permitirá la transformación total de nuestra nación y creo que la que debe llevar el esfuerzo principal debe ser la Educación, una educación con un profundo contenido moral para que se pueda producir el verdadero cambio en la cultura paraguaya. “Crisis y educación”,  (Theodore Brameld).  Sin conocimiento seremos siempre una nación débil, sin ideas y no podremos aprovechar las oportunidades.    
Si nos bloquean y no hay gas, volveremos a los braceros, mientras nuestros ingenieros y técnicos ensamblan cocinas eléctricas y si escasea el gasoil pues produzcamos el biodiesel para ellos empecemos a cultivar más caña dulce; si escasean alimentos que no creo ello suceda porque bastaría con volver a nuestro sano y nutritivo sistema paraguayo de alimentación, hasta tanto nuestros agro empresarios, industrialice nuestra rica producción agrícola y siempre encontraremos la alternativa que nos permita sobrevivir con dignidad y por sobre toda la cosa libertad y soberanía. 

jueves, 10 de noviembre de 2011

Misión de las Fuerzas Amadas y el Estado de Excepción


Como oficial retirado de las Fuerzas Armadas, me preocupa la interpretación que se hace de su Misión Constitucional.
El Art. 173 de nuestra constitución dice textualmente: “Defensa de la integridad territorial y de las autoridades legítimamente constituidas”.
En primer lugar, se debe considerar que las medidas que las autoridades del gobierno  implementen en el marco de la  Seguridad Interna, sean normales o excepcionales,  caen en el ámbito de la Defensa  Nacional y, las agresiones a los intereses nacionales que deben ser precautelados o defendidos cada día  son más, y aún puede haber otras  amenazas que hasta hoy no las conocemos entonces, la defensa de todos estos intereses mal puede cargarse sobre la espalda de una sola institución. Por eso, la importancia de conceptuar la Defensa Nacional como un sistema y, si la considerásemos como tal, debe ser abierto,  porque la defensa nacional es una cuestión dinámica al punto de que, lo que se entendía antes por “Integridad Territorial” (Concerniente a los límites territoriales)  hoy día debe entenderse como el territorio íntegramente con todos los intereses existentes en su superficie y en el subsuelo, aún el espacio aéreo.
En cuanto a la otra misión constitucional, mal podría interpretarse que las FFAA tenga que asumir rol de policía, y si tuviera que dar seguridad personal a  las autoridades legitimas que son más del centenar, puede  llegarse a la situación de que muchas se sientan amenazadas y exijan lo que ellos entiendan como misión de las FFAA; lo que sí a mi criterio debe interpretarse es: Crear las condiciones para que las autoridades legitimas puedan cumplir sus funciones en un marco de paz y seguridad.
En cuanto al Estado de Excepción, en su carácter de artículo constitucional, es directamente  consecuencia de la Guerra Fría, sectores de la sociedad especialmente la emergente después del golpe del 89, influenciaron para debilitar a las Fuerzas Armadas “culpable del sostenimiento de la dictadura”, y como no existía talvez la voluntad de castigar a los violadores de las leyes y de los reglamento militares, porque entre ellos estaban amigos, parientes y correligionarios, entonces, se atacó directamente a la institución militar y aquí está la consecuencia; unas Fuerzas Armadas deshilachadas incapaz de cumplir su misión.
 No existe una sola unidad militar en todo el territorio nacional, en condiciones de realizar una operación con posibilidades de éxito, primero no tienen la mínima dotación ni los recursos logísticos para enfrentar contingencias algunas de seguridad, en el orden militar.
Otros países como Chile, Brasil vivieron las mismas experiencias  durante la Guerra fría sin embargo, salvaron sus instituciones militares, y aún, se ajustaron a los nuevos conceptos de la Defensa Nacional, hasta el punto que podemos ver como el Brasil teniendo la capacidad para crear organizaciones para cada asuntos de interés nacional, sin embargo, no tiene ningún prejuicio, ni la sociedad tiene el trauma cuando sus Fuerzas Armadas salen a proteger o defender, mediante operaciones militares aquellos que el gobierno considera cuestiones relevantes que hacen a la defensa de los intereses nacionales.

En conclusión si el gobierno tuviera la voluntad de que las Fuerzas Armadas asuma su rol de defensa de la verdadera integridad de nuestro suelo patrio, con todos los intereses que en el existan y constituyen patrimonio legítimo de toda la nación y de su proyección a través de las generaciones venideras, el Estado de Excepción no debiera ser impedimento, para que las Fuerzas Armadas recupere su presencia territorial, hasta se puede superar las exigencias del artículo constitucional, mediante la elaboración de una doctrina de empleo racional de las Fuerzas Armadas en el ámbito de la Seguridad Interna.
Otra cuestión que guarda íntima relación con la operatividad militar, es que ella necesita el contacto con el terreno, siempre fue y será parte fundamental de la instrucción militar los entrenamientos en el terreno, de lo contrario nuestros militares serán grandes teóricos de la guerra y estrategas pero solamente sobre las cartas topográficas.
Cuando las Fuerzas Armadas salen en el terreno toma contacto con la población y recoge informaciones para la inteligencia y esto es un factor importante que deben  considerar los que comandan las Fuerzas Armadas y aún los legisladores.
Por otro lado, y por encima de los celos corporativos, se debe enfrentar la realidad nacional, y se debe considerar la descentralización operativa de la Policía Nacional, no puede ser que las gobernaciones en donde los gobernadores son autoridades legítimas, esté ausente en las cuestiones que hacen al Orden Público en sus respectivos departamentos, el orden público como parte de la seguridad interna.
Finalmente, es la hora que comience  un debate serio y responsable en todos  los sectores que estén interesados por la Defensa Nacional y la Seguridad Nacional, porque hasta hoy solo estamos haciendo público nuestro desinterés y la falta de voluntad de los gobernantes y hasta la malicia de nuestros políticos hacia el tema de la Seguridad Nacional y la otra cara de la misma moneda, la Defensa Nacional.  

martes, 4 de octubre de 2011

Para Carlos   (Miércoles, 5 de octubre se 2011)

Hola Hijo:

Cómo se siente cumplir 29 años.  Es toda una vida.
Sabes, quiero decirte que estoy muy feliz por ti. Y también decirte que:
La vida es como construir caminos. Se debe ir jalonando, abriendo brechas, marcando metas y ellos requieren esfuerzos, a veces vacilaciones pero lo importante es avanzar y no claudicar.
Hoy estas decididamente avanzando, haciendo camino y confiado en que alcanzarás el objetivo que te  propongas. Pero lo más importante, que no estás solo en esta travesía, te acompañamos tus padres, tus amigos/as, y tienes  la fuerza de tu juventud.
 Me siento muy orgulloso de lo que has logrado hasta hoy. Eres un joven profesional, exitoso, y tienes la dicha de poder decir,    - Mis veintinueve floridos años no han pasado en vano-. Hoy estás en condiciones para afrontar la vida, la  vida que tú deseas y lo que me haces más feliz, que tienes la oportunidad de elegir en libertad lo que tú quieras.
 También quiero decirte, que es importante valorar el tiempo, aprovechar las oportunidades para elaborar proyectos, los planes deben anticiparse a los acontecimientos. Las decisiones tardías pueden provocar errores y producir costos innecesarios y las anticipaciones racionales te pueden dar la oportunidad de hacer ajustes para optimizar resultados.
Yo se que tú lo sabes bien, pero los años que llevo  encima creo que me autorizan a recordarte estas cosas, más por bien que por impertinencia.
En fin, todo lo que quería decirte en este día, podría sintetizarse en una sola expresión, la que surge de lo más profundo de mi corazón de padre:
 Hijo te amo y quiero que siempre seas feliz.

Tu padre

  





   

miércoles, 28 de septiembre de 2011

El Estado de Excepción

La declaración del Estado de Excepción como lo establece el artículo 288 de la CN, dice: “En caso de conflicto internacional, formalmente declarado o nó, o de grave conmoción interior que ponga en inminente peligro el imperio de esta Constitución o el funcionamiento regular de los órganos creados por ella ….”
Del análisis de este artículo se puede inferir que no se dan estas condiciones sin dejar de considerar por ellos la gravedad de la inseguridad originada por la presencia probable de la organización autodenominada EPP en el territorio nacional.

 Lo que las autoridades de los poderes del Estado deben considerar es que si hemos llegado a esta situación de inseguridad, es por la falta de voluntad y no por otra cosa. Y mientras la misma no exista se seguirá discutiendo y, los delincuentes llámense EPP u otras organizaciones delictivas van a seguir fortaleciéndose, planificando sus futuras operaciones y dominando la voluntad de la ciudadanía, por el miedo y la desmoralización.

  
Ni la constitución ni otras leyes que derivan de ella, impide que las autoridades responsables de la Seguridad Interna, -sea La policía nacional y aún las Fuerzas Armadas, está última dentro de algunas limitaciones más por su naturaleza que por la misma ley- sean empleadas en beneficios de los intereses de la nación, entre ellas la seguridad como la condición fundamental para la paz interior del país, derecho fundamental de todos sus habitantes.  
 La falta de voluntad política y otros obscuros intereses han llevado a las instituciones responsables de la seguridad interna al deplorable estado actual, especialmente las Fuerzas Armadas de la Nación.
Esta situación ha dado que hoy día en el territorio nacional, ellas estén totalmente ausentes y ese espacio lógicamente haya caído bajo el dominio de los delincuentes organizados y no organizados.
Hoy se discute si se declara o nó el Estado de Excepción, como si con ella bastara para la solución del problema.
Si la Policía Nacional con su actual organización y logística (limitado por cierto y otras debilidades) y suponiendo que está en mejores condiciones que las propias Fuerzas Armadas, en dotación, inteligencia y porque están ya bastante tiempo en teatro de operaciones, sin embargo, no ha tenido el éxito deseado.
Que las Fuerzas Armadas salgan a solucionar el problema Estado de Excepción mediante puede ser un riesgo que no se merece. Porque no será por su culpa y más por la desinteligencia de las autoridades responsables.
Las Fuerzas Armadas necesitan hacer presencia en la zona, estudiar el terreno, conseguir informaciones y obtener inteligencia, sin ellas no podrán ni planear y muchos menos montar una operación. Sí, se van a arriesgar a cometer errores graves que les puede producir bajas innecesarias y consecuentemente más desprestigios de las autoridades del ejecutivo, y más inseguridad. La ciudadanía ya no creerá ni en sus Fuerza Armadas y será otro triunfo del EPP y los narcotraficantes.
Entonces qué es lo que se debe hacer:
En primer lugar el comandante en jefe debe ordenar inmediatamente la repoblación de las unidades militares, primeramente las localizadas en la zona en cuestión.
En Concepción, la cuarta División de Infantería, en Curuguaty el Segundo CE, En Pedro Juan caballero el Batallón de caballería. En Ciudad del Este también están las instalaciones al menos, de otra unidad divisionaria y en San Pedro crear un fuerte Destacamento. De la misma manera reforzar en dotación y equipos las Comisarías y Subcomisarías de la zona. Todas estas reorganizaciones, el comandante en jefe no tiene impedimento legal para hacerlo, sí, la voluntad. De esta manera,  va volver la tranquilidad espiritual en la zona, la gente podrá superar el miedo  y va colaborar con las autoridades ofreciendo informaciones que son fundamentales para cualquier operación, ya sea policial o militar.
En cuanto a las Fuerzas Armadas, tampoco riñe con su misión constitucional, activar su zona de responsabilidad y operar en ella mediante actividades que pueden ser de vigilancia, patrullajes y si fuere necesario hasta interdicciones en apoyo a la policía y la fiscalía.
Estas decisiones puede tomar el comandante en jefe como medidas que le están autorizadas por la misma C.N. (Art 238).
Es cierto el problema talvez sean recursos financieros pero se gastará lo mismo que si se declarara el Estado de Excepción, pero  con mayores posibilidades de éxito  y lo más importante, se recuperará la presencia territorial y será de carácter permanente y no transitoria. Y cuando llegue el momento, se podrá montar las operaciones que sean necesarias para exterminar al grupo EPP, talvez con la propia Policía sin necesidad de la declaración del Estado de Excepción o si fuera el caso, con una operación militar, ajustada a la ley pero con la garantía del éxito que es fundamental no solamente para las Fuerzas Armadas, sino para el propio gobierno   

Finalmente todo  gobierno debe tener en cuenta que la seguridad del país tiene su costo financiero y si no se toma las medidas a tiempo ese  costo será muchos más y no será solamente financiero y, como una última reflexión: El peor pecado que pueden cometer los gobernantes en materia no solamente de Defensa Nacional
 o de la seguridad interna es, abandonar sus Fuerzas Armadas al estado deplorable que se encuentra en la actualidad.

domingo, 18 de septiembre de 2011

Mis nietos y yo   (Volver a ser padre)

Ver chapotear a mis nietos en la pileta del Deportivo Puerto Sajonia, me producía una sensación de íntima alegría. Estaba siempre pendiente de cada una de sus reacciones, desde el momento que descendían de mi vehículo, dirigirse al vestuario y vestirse las indumentarias de natación, hasta que recibían las últimas indicaciones de su instructora para luego junto con sus demás compañeros, lanzarse a la pileta.
 Cuando pienso en todas esas emociones,  y en mi papel de abuelo, creo que los hijos cuando crecen y se convierten en adolescentes, como que se va diluyendo ese  relacionamiento tan profundo y tan tierno con sus  padres; ya no montan sobre las rodillas y como que se va generando la distancia natural  producto de una nueva personalidad  que va creciendo con las  complejidades propias de su desarrollo.
Entonces, como que se produjera un vacío  que provoca una sensible nostalgia.
Lo que trato de decir es que: cuando llega el primer nieto, y le siguen otros, como que de nuevo  se reinicia la relación entre padre e hijos, en otra palabra, el abuelo vuelve a ser padre.
Es lo que me había ocurrido, cuando mi hijo ya casado, y con dos hijos, la primera Lulú, la nieta de corazón- como dice  Malena, mi señora-  y Emilio, comenzaron su curso de natación y por lo que me había pedido su padre, que me encargara de llevarlos, ya que  él, no podía por  sus compromisos laborales.
La primera y la segunda semana, tenía que adaptarme a la nueva actividad que como era pleno verano, con una temperatura que no descendía de los 37º C,  a mi edad, implicaba un esfuerzo. El horario no era el más agradable, pues tenía que  movilizarme en plena siesta, dejando la costumbre de descansar y, estar siempre  expectante  con el transcurrir de las horas para no faltar al compromiso. Seguí así durante las tres semanas siempre atento al desarrollo del curso; Lulú ya frisando sus once años, era su segunda experiencia, por lo tanto sin ningún contratiempo, nadaba en la pileta profesional, pero Emilio, era su primera vez, por lo que me obligaba a estar atento y hasta celoso de sus movimientos por el temor natural que le sucediera algo que pusiera en riesgo su tierna humanidad. En realidad, el recinto cerrado no era muy espacioso y allí estaban las dos piletas, la profesional de dimensiones  reglamentarias y la pequeña para los más chiquitos, cuya profundidad no superaba al más pequeño del grupo. Pero de cualquier manera, existía siempre la posibilidad que por  descuido,   algún tropiezo involuntario, comprometiera la seguridad de los pequeños atletas, o quizás esta celosa expectativa era simplemente producto de la extrema sensibilidad en mi  relación sentimental con mis  nietos.
La aplicación estricta de la metodología por la profesora no siempre era de mi agrado, pues los  niños, tenían sus peculiaridades por cuanto querían jugar con el agua, más en una tarde demás calurosa, su excitación al contacto con el agua, volvía natural y hasta comprensible su desatención a las indicaciones de su instructora. Un día hasta tuve que intervenir porque mi nieto había sido castigado, obligándosele a permanecer por varios minutos fuera de la pileta. Cuando vi la carita triste y avergonzada de Emilio no dudé un instante en requerir a la instructora su actitud, argumentándole que  la metodología del juego, era la más  indicada para el aprendizaje. Podría estar muy equivocado, esta apreciación era más  producto  de mi sentimiento que otra cosa. Ella me comprendió y hasta tuve el apoyo de los demás padres y abuelos presentes en la ocasión.
Todo el tiempo que acompañé  a mis nietos experimenté mucha alegría y quedé más que  convencido  de que  el  acompañamiento del abuelo a los nietos,  hacía sentir como si se volviera a ser padre.
Cuando sus padres tuvieron vacaciones, y se encargaron de relevarme en la dichosa tarea de acompañar a los niños a su clase de natación, pensé por  adentro -voy a descansar, y volver a mi rutina anterior-. Pero aquí viene la cuestión: Pasó la primera semana, y perdí el contacto con mis nietos. La sensación de nostalgia pronto se hizo presente, y reproducía en mis horas de soledad, los momentos con ellos compartidos, aún mis protestas cuando no hacían lo que les mandaba, hasta el chapoteo desordenado y sus travesuras junto a sus compañeros en la pileta y la instructora tratando de ordenar al grupo de niños y niñas para la instrucción.
Lo que experimenté en ese tiempo de relación con mis nietos, me ha dejado la certeza de que los hijos crecen y dejan un  vacío en la relación con sus padres y que se  vuelve a llenar con la presencia de los nietos lo que  nos hace sentir  como si volviéramos a ser  padre.  

domingo, 11 de septiembre de 2011

Setiembre mes de la primavera



De nuevo estamos en primavera, el mes de las flores. En realidad en el calendario estacional figura el 21 como el día en que comienza la estación primaveral, pero por doquier  los árboles y las plantas ornamentales ya comienzan a florecer. Es la madre naturaleza que sigue regalándonos su esencia de color y de aroma, como invitándonos  a llenar nuestra vida  de  incomparable natural pureza al tiempo de aspirar las fragancias de las flores del tajy, y de los azahares. Para quienes habitamos la ciudad capital y sus alrededores, es una bendición que durará solo un tiempo y pasará.
 Porque luego volveremos a nuestra realidad que cuando   el viento  sopla desde el sur, ningún habitante de Asunción y sus alrededores dejará de olfatear el efluvio de Cateura, que por esa peculiaridad de los paraguayos, de no hacer y dejar pasar todo, lo soportamos en cómplice silencio.  Alguien dijo que el hombre es un animal de costumbre. los que vivimos en los barrios, con frecuencia aspiramos la pestilencia, producto de las basuras con que tropezamos en cada acera y en cada esquina, y a veces hasta con animales muertos que quedan por el camino deshaciéndose en las ruedas de los automóviles, y hasta nos acostumbramos   a esta irracional manera de vivir.
Pasada la primavera, seguirá nuestra rutina, todavía florecerá el Tajy, el Pata de buey y otras bellezas que nos prodiga la naturaleza, y los habitantes de la madre de ciudades, continuaremos aspirando el aire contaminado de una ciudad en decadencia, por la inoperancia de quienes asumieron responsabilidades para  las cuales no  están preparados o simplemente no tienen la voluntad.
 Los ciudadanos seguiremos plagueándonos por los baches, por los mataburros que llenan las calles de Asunción, y cuando a nuestros pasos tropezamos con algún bulto en bolsa de polietileno, por lo general negro, nauseabundo, sabremos con certeza, que se trata de un perro muerto que algún vecino inescrupuloso allí lo depositó; con el índice y el pulgar cerraremos nuestra nariz, para evitar el putrefacto olor y seguiremos nuestro camino, pasarán los días y les puedo garantizar que eso seguirá en su lugar.
Ojala, la primavera no sea solamente el mes de las flores y el renacer de los árboles. Ojala, empecemos los ciudadanos  junto a la  primavera, la gran limpieza que requiere urgente esta nación, y no hago solamente referencia a Cateura y a las basuras que por doquier se acumulan, sino a la gran limpieza moral que nos salvará de la podredumbre que contamina la vida de esta querida y sufrida nación.         

miércoles, 7 de septiembre de 2011

        Los hijos de nadie
                    
Mientras, la ostentosa  fastuosidad producto de enfermas ambiciones, de las mentiras políticas y todo tipo de venalidades, corrompe a magistrados, autoridades electas y de partidos políticos, que se auto-asignan cupos en el presupuesto de las instituciones públicas, para sí y para sus seguidores incondicionales, en las calles de las ciudades, crece el   hambre, la desnutrición de niños y adolescentes, que viven rebuscándose para sobrevivir, ante la indiferencia de quienes administran los destinos de la nación.
A menudo quienes se ufanan de líderes y se nutren del presupuesto nacional, hablan  de sus luchas por el futuro venturoso de la patria.  Y qué saben de patria los violadores de la leyes, los evasores, los que incrementan su fortuna mediante negociados, aprovechando la vulnerabilidad del sistema contralor del propio Estado o, simplemente, en dolosa connivencia con administradores de  Entes, ante la fragilidad de las instancias ciudadanas, que no va más allá de plagueos y zapateos, que a la postre, son aullidos que se apagan  con el viento. En tanto, en  cada bocacalle de nuestras ciudades,  desfilan niños y jóvenes, suplicando una moneda para engañar su impotencia ante las adversidades. Son jóvenes que nuestras autoridades les enseñan a delinquir ya sea por la indiferencia, ya sea por los malos ejemplos que abundan.
 La  mayoría de estos jóvenes, no conoce otra manera, nadie les ofrece oportunidades, pero cómo se les va  a ofrecer, ellos son marginales, muchos ya han estado en las cárceles,  no tiene probablemente nacionalidad y casi seguro no figura sus nombres en el padrón nacional.
 Los políticos necesitan de potenciales electores, entonces ellos no son ninguna promesa aunque son, la  cara de la sociedad marginal, la imagen de la injusticia, su miseria  no figura como principios ideológicos más, sólo como emblema de la mentira de los que buscan el poder y solo el poder. También están los niños que viven  su  desnudez en la intemperie, abandonado, que nacieron esclavos de su desgracia en tierra de la libertad, y cuantos otros niños y niñas, si bien no están en las calles, están en los barriales, en los asentamientos campesinos  olvidados de toda asistencia, degradados en sus derechos fundamentales y en la total indigencia.   
En pleno siglo 21, en nuestro querido Paraguay, no se los ha liberado todavía de la probabilidad de morir por causa de las enfermedades prevenibles o curables,  ni siquiera del anquilostomiasis que corroe sus entrañas,  o talvez protegerlos para que no sean sorprendidos en  su inocencia por otros  depredadores que se volvieron tales, simplemente porque lograron sobrevivir en el submundo llamado “marginalidad”, y como si fueran poca cosa los citados, no tienen la esperanza, de alguna pequeñísima luz en su casi imposible horizonte.
Cuando veo por las calles de Asunción, esos  niños descalzos y desnutridos y se acercan a la ventanilla de algún  automóvil con esa voz de miseria y de tristeza a pedir una limosna, me invade la idea que ellos no tienen prioridad, porque no forman parte del electorado y aún fueran cientos o miles, no constituyen riesgo de inestabilidad política.
  Los niños de las calles  son demasiados pequeños, y además ¿quien  dice que ellos son el futuro?  El futuro, son los poderosos. Los niños de las calles,  representan solamente la poquita cosa que son. Entonces,  pueden seguir esperando y quizás muriendo.
   










martes, 6 de septiembre de 2011

La política nuestra de cada día

POLÍTICA NUESTRA DE CADA DÍA

La sensación de que  el gobierno actual y lo mismo los anteriores, no definen rumbos ni precisan objetivos deja poco margen para  equivocarse y por lo tanto, me arriesgo a afirmar que, no se ve el resultado de la  Directiva que marca a las instituciones del Estado, su accionar político y estratégico, y que deben ser como consecuencia, de una visión enmarcada por  nuestra realidad histórica pasada, presente y futura.

Que no existe política ni Directiva es la duda; Cuando se tantea entre correligionarios y amigos, lo vemos con frecuencia, y los juramentos se convierten en la rutina de levantar una mano y decir “Juro”: Entonces, el juramento se convierte en un gran engaño para las expectativas del pueblo. Sería mejor que los ministros y autoridades sean designados por periodo de prueba y, luego de un tiempo sean confirmados, y recién en esa oportunidad se les tome el juramento. Talvez para ello, sea necesario enmendar algún artículo de la ley o hacer lo más común y más fácil, interpretarlo.

Es cierto, ya no causa ninguna sorpresa los cambios de ministros y autoridades castrenses, es que elegir bien, o al mejor, no es nada fácil; y que lo diga el pueblo. Ahora mismo, que ya se anuncian de nuevo las elecciones, ¿Puede alguien decir si ya sabe que tiene a quien elegir o por los menos un candidato? Ni los políticos saben. El que sabe es un líder, porque el líder sabe lo que quiere y tiene proyectos, planes y objetivos, y eso es lo que nos vemos en los nuestros. Todo hablan de alianza y de concertaciones para intentar llegar al poder y cuando llegan, porque alguien siempre llega, comienzan  las verdaderas luchas por el poder.

Es una debilidad de la clase política,  solo quieren llegar al poder, o por los menos ganar espacio de poder para ser nada, porque tener la oportunidad de luchar por las causas justas y no hacerlo es sencillamente, ser nada.
Afirmaba al comienzo de estas reflexiones que el gobierno pareciera no tener Política cierta para las instituciones del Estado, ni las Directivas, que deben orientar el accionar de los responsables en las funciones públicas, como los ministerios y otras direcciones del primer nivel en la estructura del Estado. Porque si existieran dichas Directivas, no habría cambios frecuentes ni ministros negligentes, podrían talvez existir los más dinámicos y los más lerdos pero en todos los casos, no se generarían las incertidumbres que tan mal hace a la nación, y porque presenta al Estado con una imagen de debilidad, especialmente, cuando tiene que negociar los asuntos de interés nacional. En otra palabra, con  ausencia de soberanía.

En el ámbito militar, la incapacidad para comandar, conspira contra la frágil institucionalidad, y porque  los comandantes pierden autoridad cuando no saben  si por los menos van a completar   el tiempo requerido en sus respectivos cargos, hasta a veces generan murmuraciones entre los inmediatos subordinados cuando surgen las voces subterráneas que podrían decir: “Tranquilos no se calienten tanto por las órdenes ya en cualquier momento este se va ir”. Esto dicho en nuestra lengua vernácula sería mucho más expresivo. Entonces, puede dar lugar a que surjan actos desde la indisciplina que luego se traduce en una desmotivación por el esfuerzo profesional y hasta puede afectar la moral, valor existencial de las Fuerzas Armadas.

La inseguridad es otra consecuencia de la debilidad institucional. Esto es más grave porque no es la consecuencia de la ineficacia de alguna institución en especial sino de todo el sistema.
La inseguridad en otra palabra, se genera en el propio gobierno. Cuando más inseguro el accionar gubernamental que se da a  veces por la ambigüedad o falta de coherencia de sus propias decisiones y otras veces, porque no ejerce ni siquiera procura ejercer algún liderazgo que motive una causa, en los diferentes sectores partidarios y grupos ideológicos, entonces lo que  aparece es el caos político.
En un país como el nuestro, que no entiende y le cuesta aprender de la libertad y otros valores democráticos, es muy importante la autoridad. Así como el respeto a la Ley.

Las autoridades que representan los poderes del Estado deben ser respetuosas de las leyes. Cuando ellos las violan o las interpretan a sus propios intereses,  que es lo mismos violarlas, en la mayoría de los casos, dan el mal ejemplos para que los demás, ya sean autoridades de niveles inferiores o el ciudadano común también lo haga o lo intente hacer.
Todos estos, más otros factores adversos, suman y generan la inseguridad que vivimos.
 Se debe empezar por las autoridades, son los primeros responsables de generar el marco adecuado para buscar revertir la inseguridad. Cuando ellos empiecen a cambiar y demostrar interés hacia el bienestar de su pueblo, la ciudadanía también va a cambiar de actitud, habrá mayor participación que favorecerá al esfuerzo general y vamos a empezar un proceso ciudadano diferente, habrá más solidaridad en las calles, más empeño en el quehacer cotidiano y podríamos entonces  empezar a construir un país diferente como el que anhelamos los paraguayos.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Estado de improvisaciones

En nuestra  política actual, vemos que abundan  las improvisaciones, y fue siempre así. Es notorio, la falta de un rumbo que nos marque el derrotero como  nación. Parece que la ansiedad proselitista de los gobiernos de turno, le hace olvidar que tienen el mandato de todo un pueblo y que les debe obligar a trabajar durante todo el periodo que según nuestra constitución,  dura cinco años. Cualquier autoridad electa, tenga o no pretensiones reeleccionarias debe considerar que su eficiencia administrativa y las virtudes que demuestre al servicio del Estado, será su mejor aliado, cualquiera sean sus aspiraciones políticas.
Pero aquí eso no sucede, Cuando  creen que ya están consolidado  en el poder  comienzan a desviar sus esfuerzos, ya sea por propias ambiciones o por la presión de sus aliados políticos, lo que debilita considerablemente la voluntad para trabajar y esto, puede volver no solamente  vulnerable al Estado sino disminuir sensiblemente su capacidad de reacción, ante cualquier amenaza a sus intereses.
El ambiente de inestabilidad genera incertidumbre en la sociedad, esta inestabilidad puede tener repercusiones en todos los campos, principalmente en aquellos que más están comprometidos con la seguridad  porque de ésta principalmente, dependen todas las demás actividades que dan oportunidades al desarrollo nacional.
Nuestro actual problema, se circunscribe en el ámbito de la seguridad interna. Obviando de propósito, los factores ya sean políticos  o sicosociales que convergen y generan nuestros conflictos ciudadanos, debemos considerar que la sociedad debe seguir andando y si es posible sin tropiezos muy frecuentes. No quisiéramos desde luego, un colapso político y social. Entonces, los recursos y medios de que el Estado dispone y pueda disponer para cumplir con sus roles, los debe emplear por los menos hasta el punto que no se comprometan los límites de las leyes que rige para cada situación.
Sabemos los ciudadanos que la Constitución Nacional, es la madre de las leyes. y que la  aplicación de varios de sus artículos están reglamentado por otra ley de menor rango, pero aún así contiene artículos cuya interpretación no riñe con el espíritu que le diera nacimiento y lo que en él vislumbró el legislador, por ello, si cabe, debiera ser interpretado en función de los intereses de la mayoría y en especial ante amenazas como la que hoy día quebranta a toda la sociedad.
El gobierno,  debe  asumir con responsabilidad  la legitimidad que le otorga el pueblo, para priorizar  la defensa de los  sagrados intereses de la nación  que pudieran estar bajo algún tipo de amenaza.
Del análisis supramencionado concluiré que el gobierno en uso de sus atribuciones legales y legítimas, debe en principio ser inflexible ante las amenazas,  emplear  el recurso que sea necesario para buscar la reversión de situaciones que sean negativas para los intereses nacionales y debe tomar las decisiones que sean necesarias para cualquier  ajuste institucional  y debe hacerlo sin demora; en este aspecto y precisando, soy de parecer de que las instituciones encargadas de la Seguridad Interna, Ministerio del Interior y la Policía Nacional, necesitan urgentemente una mayor eficacia organizacional. En primer lugar necesita  organizar o ajustar, dinamizar cualquiera sea el término pertinente, su sistema de inteligencia, por los menos básicamente en dos áreas: Área interna y Área externa, la primera debe incluir tarea de monitoreo sobre las actividades que despliega el personal y que debe alcanzar a todos, y sobre los resultados, deben hacerse las depuraciones sin ningún tipo de contemplaciones y, por otro lado, el área externa debe orientarse a las operaciones en cursos y también dar apoyo a las operaciones futuras.
 Las organizaciones delictivas que operan con fundamentos doctrinarios, como el "EPP", no han cambiado su estrategia, más bien, la han actualizado y adaptado conforme a los teatros de operaciones y a sus prioridades, pero fundamentalmente sigue siendo la misma. Cuando se repliega y da la sensación de que ha dejado de operar puede ser porque están disminuidas en su organización o porque las bajas sufridas en su dotación o en su logística han sufrido reveses y por lo tanto debe considerarse que  están aprovechando para una reorganización y ajuste de planes y   para seleccionar nuevos objetivos.
 Esta pausa nunca debe inducir a que las fuerzas gubernamentales baje la guardia, por el  contrario,   deben mantener las  vigilancias  afianzar el sistema de inteligencia, y ajustar el orden de batalla,  lo que significa en términos militares, ajustar las ocupaciones de puntos estratégicos que les permita llevar adelante con ventajas las probables operaciones futuras .
Es importante tener en cuenta que las organizaciones de extrema izquierda como el EPP, cuando llevan adelante operaciones violentas lo hacen en todos los ámbitos, ya sea como incursiones armadas contra objetivos gubernamentales sensibles que ellos consideran importantes, ya sea como acciones de otras características no menos violentas como los secuestros de personas, el terrorismo selectivo y todas aquellas que puedan minar y provocar efectos desmoralizadores en la sociedad y en el propio gobierno. Por eso, la experiencia indica, que  las operaciones antisubversivas no pueden ser democratizadas, a veces al extremo de las debilidades. En otro término,  debe tomarse siempre medidas que conlleve el máximo rigor por los menos hasta el limite de lo que permitan las leyes.
    Tampoco el gobierno debe descartar el empleo de sus Fuerzas Armadas y, a propósito de esta institución, debo agregar que también tiene responsabilidades en  el ámbito de la Seguridad Interna que proviene de la propia interpretación de su misión constitucional, que le obliga  a tener presencia territorial en primer lugar, y preservar la integridad territorial, que a la luz de nuevos conceptos de amenazas a los intereses de la nación y, por la dinámica de los acontecimientos atentatorios al equilibrio natural de la vida, no puede limitarse a la protección simplemente de los limites naturales que demarcan la posesión territorial, sino que el concepto de integridad debe necesariamente, abarcar otros intereses tangibles y aún intangibles que garanticen  la existencia propia y soberana de una nación.
Si en el Paraguay estamos padeciendo los flagelos de la delincuencia organizada, es precisamente por el abandono sostenido en los últimos años, a la  institución más importante  en el ámbito de la Defensa Nacional y cuando menciono este campo, debo enfatizar que la Seguridad Nacional precisamente es el reflejo de la Defensa. Como tenemos una defensa frágil, vulnerable, la seguridad es frágil, difusa. Por eso es de vital importancia dar de nuevo vigencia organizacional, logística y operativa a las Fuerzas Armadas, que vuelva a ocupar puntos estratégicos territoriales, empezando por cubrir nuevamente las fronteras, la puerta grande por donde se mueven en la actualidad libremente las organizaciones delictivas y también, deben volver a ocupar puntos territoriales estratégicos, con unidades por los menos medianamente operativas que les permita tener la movilidad necesaria para patrullar,  vigilar,  y  aún llevar a cabo las interdicciones que sean  necesarias. De esa manera, podrán coadyuvar con la Policía Nacional para garantizar la Seguridad Interna de la Nación.
   

lunes, 29 de agosto de 2011

La política actual de mi país, Paraguay

La política, como ciencia y arte para generar el desarrollo de la nación y, como condición para alcanzar el bienestar general, fin del Estado. Con esta premisa me incorporo a través de esta herramienta tecnológica, para emitir mis opiniones, animado por el deseo de cumplir  mis obligaciones ciudadanas, aportando mis opiniones, y asumiendo de esta manera, el compromiso de participar en la construcción de una  sociedad más justa, más solidaria en donde la coparticipación de los diferentes actores políticos no sean por intereses particulares ni corporativos sino por el interés nacional. Todo ciudadano bien nacido, tiene no solo el derecho de la participación en la construcción de un Estado que depare mejores oportunidades al pueblo en general, sino también, la obligación de empeñar su esfuerzo, en la medida de su capacidad.

La política como medio para asegurar el Botín:


En nuestro tiempo pocos son los que se valen de la política para desarrollar las condiciones para el bienestar
colectivo, existe una personalización sin liderazgo, sólo para consolidar intereses partidarios y esta degeneración de los auténticos fines políticos, es la causante de grandes perjuicios a toda la sociedad nacional, reflejados en las frecuentes violaciones de las leyes, inseguridad ciudadana, una creciente injusticia social, pauperización de las clases más desprotegidas, sistemática pérdida de autoridad de quienes administran las instituciones del Estado, manoseo a las autoridades legítimas y siguen los males, hasta el total desconcierto ciudadano. Con frecuencia también, somos testigos de reclamos de los políticos de mayores espacio en la estructura gubernamental como si tuvieran realmente la voluntad de participar en el esfuerzo para cargar con la responsabilidad gubernativa pero lo que en realidad piden, son cargos desde donde puedan afianzar sus pretensiones electoralistas y esa son las luchas de cada día. Nuestros "líderes" no se compadecen de este pueblo que ha sufrido a través de toda su historia, desde su nacimiento como Estado republicano, los más graves infortunios y hasta hoy, pareciera como si hubiera perdido la brújula, de las manos de  improvisados gobernantes, salvo honrosas excepciones, pero que no son suficientes, para cambiar el rumbo hacia un verdadero destino como el que anhelamos la mayoría de los paraguayos. Este país probablemente sea uno de los pocos si existieran otros, donde se interpreta la constitución nacional, no ante una encrucijada de grandes amenazas a la seguridad nacional, sino para satisfacer ambiciones bastardas de políticos insaciables que en un solo periodo de gobierno desde su condición de humilde empleado, se convierten en magnates y a pesar de ellos, con falsas argucias y entre compinches, fabrican instrumentos para torcer la ley suprema de la nación, para favorecer sus mezquinas ambiciones sin importarle la vileza de su artera traición a  nuestro sufrido pueblo.
Si bien tenemos una historia de grandezas y de glorias de la misma forma tenemos otra de grandes decepciones, pero lo más triste que nuestros actuales"lideres" no tienen la misma fortaleza que demostraron aquellos protagonistas de las glorias nacionales, para intentar curar tantas heridas del pasado y superar las decepciones que todavía hasta hoy día, seguimos como pueblo, como sociedad, rumiando, hasta a veces impotentes y hasta con amargura.
Entonces queridos amigos y compatriotas. ¿Dónde buscar el país que queremos? Busquémoslo en las fuerzas ciudadanas, esas fuerzas son nuestras, está en nuestra mente, en nuestras ideas y en nuestra voluntad. No lo busquemos en los discursos que arrean o arrebatan, más busquemos en quienes han dado muestra fehaciente de que son capaces de atender y escuchar  la voluntad de su pueblo y por sobre todas las cosas, dispuesto a respetarla. De esta manera, podremos construir el Estado soberano que reúna las condiciones de preservar  sus intereses y allane los obstáculos  para incorporarse en igualdad de oportunidades con los demás Estados de la región, a los grandes desafíos de la globalización, en donde la carrera es, de velocidad y tiempo.

Seguridad ciudadana, publicado en abc, 29 de agosto/11. paginas de los lectoresopinan


Seguridad ciudadana    
La seguridad es un valor esencial para el sosiego espiritual de la ciudadanía. Sin embargo, nos angustian los sucesos delictivos que a diario nos sorprenden y vivimos quebrantados por la familia por si sea víctima de delincuentes con reincidencias, sueltos en las calles, y hasta sentimos la impresión de que ni la presencia de los agentes del orden público puede darnos la certeza de la seguridad.  

Hay una cuestión que hace a las operaciones de la Policía que creo merece un análisis: Los ciudadanos presumimos que la Policía en cumplimiento de su misión debe llevar adelante la operaciones con procedimientos que deben estar respaldados por leyes, doctrinas, reglamentos y órdenes. Las cuestiones de seguridad ciudadana son complejas y muy sensibles. Nada se debe dejar al azar.  

Las iniciativas de los hombres que actúan en cumplimiento de una misión pueden ser muy peligrosas, porque el teatro de operaciones lo constituyen ámbitos públicos donde existe voluminosa presencia de personas que están en la mayoría de las veces desprevenidas. Vayamos al ejemplo de lo que sucedió con el joven requintista encarnaceno: Se ordena un corte de camino para cumplir determinada misión.  

¿Hubo un planeamiento antes? ¿Existía una orden por escrito como consecuencia? ¿Cuáles fueron las hipótesis para ese planeamiento? ¿Hubo orden de la central de operaciones o de la autoridad que ordenó la barrera para que el personal tomara la acción de una conducta operativa para perseguir a los jóvenes que trataron de eludir la barrera? ¿La probabilidad de tomar acciones secundarias era parte del planeamiento o fue una decisión por simple iniciativa de la autoridad destacada y su grupo? Todos estos interrogantes son parte de una misión operativa. Cuando se cometen errores significativos que causan perjuicio o grave daño a la operación, evidencia que existe grave negligencia por no tomar recaudos doctrinarios que son elementos que se deben conocer en profundidad y debe constituir una responsabilidad suprema de la autoridad competente.  

Se podrá argumentar que la policía, a diferencia de los militares, está permanentemente en acción y que, por lo tanto, la burocracia operativa perjudica su rapidez y aun la flexibilidad. En cambio, existe la posibilidad de que los planes, órdenes y los procedimientos sean padronizados a base de la doctrina y la propia experiencia institucional.  

Ninguna operación policiaca, por más urgencia debe salir sin una orden por escrito y firmada por el superior responsable de la misión. Los planes operativos deben ser preparados con antelación por el oficial responsable de la Sección de operaciones en base a una o varias hipótesis que pueden variar de una zona a otra y además debe contener conductas, o sea, las variables operativas. Ninguna patrulla policial debería salir a la calles sin el jefe de patrulla que siempre debe ser un personal de suficiente antigüedad y con autoridad reconocida para tener la ascendencia necesaria sobre el grupo.  

Una orden de operaciones puede facilitar no solamente el cumplimiento exitoso de la misión, sino puede facilitar la investigación posterior de los hechos que provocaren algún daño a la ciudadanía ya sea por negligencia operativa o por falta de idoneidad profesional.  

Debemos aprender de los países más adelantados. La Policía con funciones de orden público debe portar siempre armas cortas. Ojalá nunca suceda que a un oficial o suboficial con arma larga y automática se le escape una ráfaga en la calle con gente desprevenida. Por eso en otros países se crea un grupo de apoyo que sí tiene armas largas automáticas y lo que sea necesario y acude en apoyo a la misión según la situación.  

Es muy importante que el personal policial se capacite y se actualice en todo lo que se relacione con su misión. Tal vez la falta de tiempo sea un obstáculo, pero puede hacerse a través de talleres calendarizados ya para el año en curso.

Ángel Penayo   
29 de Agosto de 2011 00:00